a primavera

Ya llega la primavera

y el campo

llama a las flores,

la hierba se viste

de verde,

todo brilla con colores.

El sol calienta

más fuerte,

paseo con papá y mamá

y si miramos al cielo,

todos reímos contentos

viendo a las nubes jugar.

Poemas cortos infantiles

El verano

El verano ya llegó

y también vino el calor,

me bañaré en la piscina

con mi lindo flotador.

Mamá no me llama temprano,

porque el cole ya acabó,

pero busco a mis amigos

y jugamos un montón.

Poesías breves infantiles

El otoño

En otoño vuelvo al cole

y las cigüeñas se van,

no me baño en la piscina

porque el frío

empieza ya.

Las hojas se visten solas

de color amarillo,

le dicen adiós al árbol

y se caen

poco a poquito.

Poemas breves infantiles

El invierno

Llega el invierno,

ya tengo frío,

me pongo la bufanda,

guantes y abrigo.

Hoy llueve mucho,

no puedo salir,

me quedo en mi casa

jugando al parchís.

Poesías cortas sobre animales

Poesías infantiles cortas

Caracola (Federico García Lorca)

Me han traído una caracola.
Dentro le canta
un mar de mapa.
Mi corazón
se llena de agua
con pececillos
de sombra y plata.

Poesías infantiles breves

La gallina ciega

Una gallina ciega

en un pozo cayó

y conforme se iba ahogando

hacía: cloc… cloc… cloc…

Y no siento la gallina

ni el dinero que costó

lo que siento son los pollos

tan chiquitos que dejó.

como eran chiquitos

hacían: pío… pío… pío…

Poemas infantiles cortos

Cinco pollitos

Cinco pollitos

tiene mi tía:

uno le salta

y otro le pía

y otro le canta

la sinfonía.

Poemas infantiles breves

El gato

El gato sin botas

de puro goloso

amaneció enfermo

de un mal doloroso.

La gata afligida

no duda el motivo

de alguna comida

o de un salto furtivo.

El gato asustado

confiesa su culpa

devoró confiado

cinco ratas juntas.

Poesías cortas para niños

El sapito Glo-glo-glo

Nadie sabe donde vive,

nadie en la casa lo vio,

pero todos escuchamos

al sapito Glo-glo-glo.

¿Vivirá en la chimenea?

¿Dónde diablos se escondió?

¿Dónde canta cuando llueve

el sapito Glo-glo-glo?

¿Vive acaso en la azotea?

¿Se ha metido en un rincón?

¿Está debajo de la cama?

¿Vive oculto en una flor?

Nadie sabe donde vive,

nadie en la casa lo vio,

pero todos escuchamos

cuando llueve Glo-glo-glo.

 

Autor: José Sebastián Tallón